En muchos espacios espirituales contemporáneos, el temblor corporal se ha convertido en símbolo de despertar.
Se interpreta como:
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Energía moviéndose
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Kundalini activada
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Trauma liberándose
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Expansión de conciencia
Pero desde una perspectiva bioenergética y neurofisiológica, el temblor tiene múltiples causas. El sistema nervioso humano responde a la sobreestimulación con descarga motora. Cuando la activación simpática supera la capacidad de contención del organismo, el cuerpo libera a través de sacudidas.
Esto no es iluminación. Es fisiología. La pregunta no es porque el cuerpo tiembla. La pregunta es: ¿hay integración?
Una activación energética integrada:
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Mantiene acceso a la respiración consciente.
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Permite entrar y salir del movimiento.
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Genera sensación de arraigo posterior.
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Produce claridad y expansión estable.
Una desregulación:
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Genera fragmentación.
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Produce agotamiento.
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Crea dependencia de la intensidad.
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No construye base interna.
La espiritualidad madura no busca intensidad. Busca capacidad de sostener.
La energía verdadera no necesita dramatismo. Necesita sistema disponible.
Antes de mover energía, el cuerpo necesita sentirse seguro.
Antes de abrir conciencia, el sistema nervioso necesita espacio.
La expansión sin regulación no es despertar. Es desbordamiento.
Y la ética del facilitador comienza en saber distinguirlo.
- Vivians.